julio 4, 2025

Categories: Medio ambiente

Hablar de menstruación aún genera incomodidad. Pero más allá del estigma, el tema tiene implicaciones ambientales y de salud que merecen atención urgente. Las toallas sanitarias desechables —producto dominante en el mercado— no solo generan toneladas de residuos no reciclables, también pueden contener sustancias químicas perjudiciales para la salud íntima.

Una amenaza invisible

Según un informe de la organización Women’s Voices for the Earth (2021), muchas toallas sanitarias contienen residuos de pesticidas, dioxinas y compuestos orgánicos volátiles (COV), derivados del blanqueamiento con cloro o de fragancias sintéticas.

Estas sustancias pueden generar irritaciones, alergias e incluso alterar el equilibrio hormonal con exposiciones prolongadas.

Además, un estudio de la Universidad de Illinois (2020) indicó que el uso repetido de productos menstruales con químicos puede contribuir a desequilibrios microbianos en la flora vaginal, lo que incrementa el riesgo de infecciones.

Un residuo que no desaparece

Desde el punto de vista ambiental, el panorama también es preocupante. De acuerdo con la organización Zero Waste Europe (2019), una mujer puede utilizar entre 12,000 y 15,000 productos menstruales en toda su vida fértil. La mayoría de estos terminan en vertederos o cuerpos de agua y pueden tardar entre 500 y 800 años en degradarse completamente, ya que contienen plásticos, polímeros superabsorbentes y materiales no biodegradables.

En países como Honduras, donde no existe una infraestructura adecuada para el manejo de residuos sanitarios, estos productos suelen quemarse al aire libre o desecharse junto con residuos orgánicos, contaminando suelo, agua y aire.

Calzones absorbentes: una alternativa sustentable y segura

Frente a esta realidad, han surgido alternativas más seguras y sostenibles. Una de ellas es la ropa interior absorbente para menstruación, también conocida como “calzones menstruales”.

Estos productos están diseñados con capas de tejidos que absorben el flujo, neutralizan olores y evitan filtraciones, sin necesidad de toallas ni tampones.

Un estudio realizado por la Universidad de Queensland (2022) demostró que los calzones absorbentes bien lavados duran entre 2 y 5 años, y tienen un impacto ambiental 10 veces menor que los productos desechables, Además, no contienen sustancias químicas agresivas, lo que disminuye el riesgo de infecciones y reacciones adversas.

En Latinoamérica, marcas independientes están promoviendo estos productos a precios más accesibles, y varias colectivas feministas han iniciado campañas de distribución gratuita en zonas rurales y escolares.

Más allá del producto, el acceso a una menstruación digna, segura y sostenible debe entenderse como un derecho humano y ambiental. Hablar del tema, cuestionar lo establecido y buscar alternativas forma parte de una transformación cultural profunda.

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By Published On: julio 4th, 2025Categories: Medio ambienteComentarios desactivados en El costo ambiental y sanitario de las toallas sanitarias desechables